
Descripción
Concebido como un gesto simbólico inscrito en el paisaje, el Museo del Aceite nace de la búsqueda de una imagen capaz de permanecer en la memoria colectiva. Su arquitectura se asume como metáfora, un hito reconocible que dialoga con la identidad del lugar. Las formas y tonalidades se funden con el entorno natural, estableciendo una relación sutil entre construcción y territorio, donde la presencia del edificio se afirma sin romper la armonía del paisaje.
